
Heike Freire, investigadora, docent, escriptora i especialitza en el vincle entre l’ésser humà i la natura, ens anima a connectar-nos amb la natura, a experimentar i en definitiva a renaturalitzar-nos per poder renaturalitzar. Voleu conèixer-la?
Recientemente has publicado “Educar en Verde”. ¿Qué aporta de nuevo este libro?
Es una nueva edición, totalmente revisada, renovada y ampliada del primer libro (2011). Llevaba casi diez años agotado. Llegó a venderse en la reventa de Amazon por 600 euros y la gente lo seguía pidiendo, así que decidí retomarlo. Esta nueva edición es más larga, su calidad también ha aumentado. El posicionamiento del libro es más claro y, sin duda, más radical.
Si tuvieras medio minuto para explicar a todo el país la tesis fundamental del libro, ¿cómo la sintetizarías?
La naturaleza no es un paisaje para ir a hacerse un selfi. Ni un decorado. Destruimos el planeta porque estamos destruyendo también a nosotros mismos tiempo nuestra propia naturaleza. No para vivir mejor, sino para estar más limitados, más tontos, más enfermos. Necesitamos renaturalizarnos para renaturalizar.
¿Cómo imaginas el 2050? ¿Crees que todavía será necesario el aprendizaje en contacto con la naturaleza?
Aprender en la naturaleza será más necesario que nunca. Mientras nuestra civilización tecnocrática e hiper tecnológica se desmorona, emerge lo que somos de verdad. Y toca ponerse manos a la obra para renaturalizar. Cuando una sociedad entra en crisis, se desconecta de lo esencial, se desconecta de la esencia, y empieza a perseguir quimeras, solo puede desaparecer.
¿Qué le dirías al profesorado para animarle a explorar su entorno natural desde una hoja de detallada de aprendizaje?
Les explicaría que la naturaleza no es simplemente una materia inerte, es también conciencia e inteligencia. Que cuando sus alumnos y alumnas se conectan con ella, les inspira todo tipo de conexiones e ideas que son otras tantas posibilidades para explorar, indagar, crecer y aprender. No desde la desconexión, desde el currículo, sino desde la presencia, el asombro y la pasión por la vida que emerge en cada persona y cada grupo. Les animaría a formarse para experimentar todo esto por sí mismos.
¿De qué fracaso o error saliste más fuerte?
Creé una escuela bosque a 15 Km de un minúsculo pueblo extremeño, hace 25 años. Fue una decisión hecha de corazón, sin ningún tipo de análisis estratégico o económico. Me llamaron loca, hippy, me criticaron y me discriminaron por mis ideas… Lo compaginaba con otros trabajos remunerados, me levantaba a las 5 de la mañana y me acostaba tarde. Resistir 7 años. Entre los más hermosos de mi vida. Y, si salí reforzada. Aquellos niños y niñas me confirmaron lo que ya sabía: que el ser humano no es bueno ni malo. Todo depende de las condiciones en que se desarrolle. Solo un ser desnaturalizado puede violar una y otra vez la única ley que rige este planeta: cuidar lo vivo.
Si tuvieras que elegir una frase o eslogan que os acompañara toda la vida, ¿cuál sería?
“Si nos rindiéramos a la inteligencia de la tierra, podríamos levantarnos, enraizados como los árboles”. Es un poema de Rilke.
Si us ha agradat la seva entrevista, us animem a participar de la pròxima sessió del club de lectura d’ESenRED en el que hi serà present per presentar el seu nou llibre Educar en verde.




